REFORMA
MÉXICO, D.F. MARTES 26 DE 1998.
INVITAN A SOMETERSE A UNA TRAVESÍA SENSOPERCEPTUAL
Crean la primera Casa Sensorama del País, donde se desprende al visitante, de los sentidos logrando que la imaginación sea el artífice de la creatividad.
MIRYAM AUDIFFRED.
Al caer la oscuridad, el universo se transforma en algo más que imágenes.
Vendados los ojos, sumergidos bajo la sombra de la noche o escondidos detrás
de una manta cualquiera, los olores, sonidos y sabores se transforman en
gigantes capaces de engendrar miles de escenarios donde la imaginación
es tinta y el pincel de la creatividad.
Con esta idea y seguros de que al desprender al hombre de su visión se despiertan los demás sentidos. Un grupo de jóvenes ha creado la primera casa Sensorama del país que, durante nueve meses, convertirá al centro experimental La Moira en un puente para realizar una travesía sensoperceptual.
Ubicada en José Vasconcelos 125, esta construcción ha sido adaptada o "atmosferizada" a traves de diversos elementos-como plantas, frutas, arena y conchas-para crear ambientes específicos, que dependiendo del concepto, provocarán en el participante o "sensonauta" emociones que contrario a lo que sucede en la vida cotidiana, brotarán del tacto, el gusto, el oído y hasta de la historia.
Con los pies descalzos y los ojos vendados, los "sensonautas" recorrerán en 30 minutos cuatro cuartos que les permitirán experimentar los conceptos Corazón-Razón, Aquí-Allá, Armonía-Desarmonía y Vacío hasta acceder a la helada Fuente del Equilibrio.
Por ejemplo, en la sala Corazón-Razón los sonidos son de cantos masculinos, por un lado, mientras que por el otro se escuchan voces femeninas.
También en esta sala las temperaturas son contrastes y las paredes están hechas de tactos blandos y ásperos.
Pero el recorrido se hace con el apoyo de 12 guías quienes, distribuidos en los diversos
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cuartos, ayudan a que el "sensonauta" interactúe con la
escenografía para trasformarse en actor y espectador al mismo tiempo.
No hay que olvidar que al involucrarse con todos los estímulos irá creando una serie de imágenes virtuales a partir de los elementos concretos.
Al hacer un sensorama, explica Héctor Fernández -quien en uno de los creadores de este proyecto independiente-, lo que se busca es difundir el desarrollo de los sentidos y lo que hay más allá de ellos tomando como base textos tradicionales, ejercicios de sensibilidad y experimentos científicos.
En su opinión. Un Sensorama tiende a hallar el equilibrio entre la información y la experiencia, la emoción y lo sentimental, entre lo palpable y lo impalpable.
"El objetivo de cualquier Sensorama", dice "es estimular el apetito de la experimentación para darse cuenta de que nuestro potencial de percepción y conciencia puede ser cada vez más amplio.
"Es una travesía sensoperceptual que nos permite dejar de ser espectadores para convertirnos en la obra misma".
Comenta que para realizar este sensorama se reunieron 30 jóvenes, quienes a lo largo de seis meses hicieron las instalaciones necesarias y estudiaron algunos ritos de los grupos prehispánicos de México así como de cultura como la hindú y la árabe.
Además menciona que sería "magnifico" contar con un Sensorama permanente en México que en calidad de centro cultural, permitiera experimentar con diversas manifestaciones de los hombres, desde los celos hasta la realización de cualquier obra plástica ya que, sostiene, sería un gran apoyo didáctico.
El interés de este grupo por explorar los alcances sensoriales del hombre, inició hace casi una década. De hecho, en los últimos años han mostrado su trabajo en museos como el José Luis Cuevas, el Dolores Olmedo, el Carrillo Gil y el del Templo Mayor.
El Sensorama abrirá sus puertas todos los sábados
y domingos de 16:00 a 21:00 horas. Para organizar grupos especiales llamar
al 211-08.36.