EL SOL DE TOLUCA
SUPLEMENTO CULTURAL
MÉXICO, D.F. DOMINGO 9 DE OCTUBRE DE 1994.
* TRES HISTORIETAS SINGULARES,
ADEREZADAS CON UN
POQUITO DE REALIDAD.
SERGIO RAUL LOPEZ.
Elogio a la dialéctica de la sinrazón el sol de huía
del mundo y nos dejaba una agradable brisa que hacia sospechar de los más
terribles acontecimientos, la pesada bruma que se reptaba por nuestros cuerpos
nos arrumbaba puñados de plomo (a pesar de la magna-sin) en nuestros
bronquios. Sin embargo, con inigualable entereza, aguardábamos el
porvenir, ansiosos de lograr nuestro objetivo: ¡conquistar EL MUUUNNNDDDOOO!
¡JA! ¡JA! ¡JA! ... ¡perdón!, inaugurar la
primer casa de las citas en el mundo donde, al recorrer sus pasillos, nos
encontráramos cara a cara con un ¡Comic viviente!
Habíamos trabajado febrilmente durante mucho tiempo para lograr nuestro objetivo, haciendo mil análisis, hurgando por viejas casonas y pidiendo de galería en galería que nuestro trabajo fuera expuesto, encontrando siempre trabas y rechazando burocráticos.
Luego fue cuando la encontramos, ahí esplendorosa, en la colonia San Miguel Chapultepec, más exactamente en el 125 de la calle José Vasconcelos, decidimos llamarla Comicasa "La Moira".
De esta manera más de 47 artistas plásticos se reunieron en dicho sitio para tridimensionalizar un gulón de Erick Merino que trata acerca de la tragedia de un niño que sufre mil tragedias sólo para darse cuenta que su destino es regresar a la Moira.
Ya Erasmo (el de Rotterdam) escribió su Elogio a la Moira en la que defiende y da prioridad a este desbalance mental, pero esta casa era realmente la locura, una locura divertida, imaginativa y fascinante. Del 22 al 30 de septiembre íbamos a tener la oportunidad de asistir a mirar, tocar, oler, correr, leer y entrar a la casa pero...
A las seis de la tarde, justo cuando una turba de ánimos radiantes y sed de emociones fuertes se congregaba a la entrada, las autoridades de la delegación, lidereadas por una señora (en autorepresentación de los vecinos) impidieron la inauguración del proyecto, arguyendo faltas a la moral, a los permisos, a las trabas burocráticas y en general, a la vida sedentaria y aburrida de las cincuentonas como ella que pasan su vida avisando a las autoridades de cualquier aparente desorden que congreguen a la gente pues "afean la colonia".
¿El resultado? Pues que se obtuvo permiso para abrir unas horas un sábado de la semana siguiente y que el esfuerzo de aquel grupo se perdió gracias a las menopáusicas manías de una señora de cuyo nombre, no es que no quiera acordarme, más bien prefiero ignorar, !Oh moral de la gran familia mexicana¡ ¡cuantos crímenes se cometen en tu nombre!.
"ELOGIO A LA DIALECTICA DE LA SINRAZON
El sol huía del mundo y nos dejaba una agradable brisa que hacía
sospechar de los más terribles acontecimientos, la presada bruma
que se reptaba por nuestros cuerpos nos arrumbaba puñados de plomo
(a pesar de la magna-sin) en nuestros bronquios. Sin embargo, con inigualable
entereza, aguardábamos el porvenir, ansiosos de lograr nuestro objetivo:
¡Conquistar EL MUUUNNNDDDOOO!!!, ¡JA! ¡JA! ¡JA!...
¡Perdón! Inaugurar la primer casa de citas en el mundo donde,
al recorrer sus pasillos, nos encontráramos cara a cara con un ¡Comic
viviente!"